Honda inicia la comercialización de su gama Civic 3 puertas, destinada a un público menos familiar que el de la gama 5 puertas. Mantiene los motores 1.8 140 CV de gasolina y 2.2 140 CV Diesel para las versiones denominadas Type S, reservando en exclusiva el 2 litros 201 CV de gasolina para el Type R.
El diseño atrevido de la carrocería 5 puertas se conserva, incluso combina mejor con la deportividad inherente a las tres puertas y se ve enriquecido por algunos accesorios llamativos. El Type R abandona la franja de plástico transparente entre los faros delanteros a favor de una parrilla tradicional, que le dota de mayor belleza. El acceso a las plazas traseras, limitadas a dos, es bueno aunque la reducida altura del coche obliga a agacharse más de lo normal. Los asientos delanteros se desplazan longitudinalmente.
El mayor inconveniente es que no retornan a su posición inicial; se quedan en una posición intermedia predeterminada o reculan hasta el fondo, según se haga la operación con el respaldo abatido o no. La amplitud para las dos plazas posteriores es más que correcta. En cuanto al acceso a las plazas delanteras, los sobresalientes pétalos de los asientos también obligan a contorsionarse para sentarse en ellos. Una vez realizada la operación, el conductor se encuentra perfectamente a gusto en unos asientos soberbios, con todo a mano, pero el aro del volante dificulta la visión del velocímetro.
La carrocería 5 puertas pierde el sistema de plegado vertical de la banqueta del asiento posterior, aunque conserva un hueco aprovechable para guardar objetos bajo la misma. Respaldo y banqueta se abaten al unísono en una sola operación con sólo liberar un pestillo. El resultado es una plataforma casi horizontal en la que se pueden transportar objetos de hasta 188 cm de longitud. Con todo, la mayor desventaja de este Civic a nivel carrocería es la reducida visibilidad posterior.
Con un automóvil como el Honda Civic Type R, lo que hace falta es tener tiempo para disfrutar de su conducción. Una vez que se le conoce, dan ganas de ir a una carretera de montaña, hacerla en un sentido y en otro… y repetir una, dos, tres veces… Excelente comportamiento, motor brillantísimo, frenos potentes y bien dosificables gracias un ABS muy prestacional, control de estabilidad poco intrusito, óptimo escalonamiento del cambio de 6 velocidades y un sonido que se vuelve mágico a partir de 5.400 rpm hacen de este modelo un auténtico ejemplo de la riqueza técnica de Honda. También hemos podido conducirlo en el Circuito de Estoril y puede decirse que es uno de los pocos automóviles de serie que admiten sin rechistar la utilización al límite, propia de un circuito cerrado.
Con sólo dos vueltas y cuarto entre topes, la dirección del Honda Civic Type R es muy directa. Se ha endurecido frente a la del 5 puertas. El tacto del volante forrado en cuero es muy agradable. La palanca del cambio está coronada por un pomo de aluminio. Se maneja con muchísima rapidez, pero aún podría ser algo más precisa. Su relación cerrada es imprescindible para mantenerse siempre en la zona óptima de régimen de giro del motor, es decir entre las citadas 5.400 rpm y las 7.800 del régimen de potencia máxima. De una marcha a otra nunca la hemos visto caer por debajo de las 6.000, estirando los cambios hasta antes de aparecer el corte de inyección a 8.300 rpm.


