Tristemente ya no es novedad que México esté entre los países con más alto grado de piratería y falsificación. Sin embargo, no deja de ser relevante que a nivel internacional México siga siendo incluido en el ranking de las naciones en las que menos respeto se tiene a la propiedad intelectual.
De acuerdo con el informe 2006 que difundió la Cámara de Comercio Internacional, a través de su iniciativa mundial BASCAP (Acción Empresarial para Detener la Falsificación y la Piratería por sus siglas en inglés ), en cooperación con la Cass Business School de Londres, México está en el lugar 16 de la lista de los países que peor combaten la piratería y la falsificación.El informe llevó a cabo un estudio entre empresas que operan globalmente y los resultados arrojan muestras de países y de sus esfuerzos para combatir el robo de la propiedad intelectual.
Puede sonar superfluo, incluso, hablar de piratería, que en sentido estricto afecta a las grandes empresas, cuando en México más del 50% de la población vive en condiciones de pobreza. Sin embargo, el tema de la piratería y la falsificación no afecta sólo los intereses de los consorcios empresariales sino que afecta a la economía en su conjunto; de hecho la piratería y la falsificación redundan en un círculo vicioso que termina por afectar a la población en general.
El robo de la propiedad intelectual y la falsificación —aunque de entrada parece que beneficia a los pobres porque les permite acceder a productos que no pueden consumir por sus reducidos ingresos salariales— se traduce en cuantiosas pérdidas para las empresas, en menores ofertas de empleo y menores ingresos por concepto de recaudación fiscal. Afecta a todos los integrantes de la economía porque las pérdidas de las empresas generan más desempleo y el gobierno deja de recaudar más impuestos que podrían traducirse en más servicios a favor de los ciudadanos.
En cambio los recursos que generan la piratería y la falsificación redundan en el fortalecimiento de las mafias, que organizan y explotan la economía informal, misma que fortalece económicamente a los mafiosos, que tienen a su servicio a millones de desempleados, desocupados o subempleados. Y las mafias no sólo se reproducen como eslabones de una cadena comercial informal, sino que derivan, se alían y fortalecen con actividades ilícitas como el tráfico de drogas y armas.
El informe de la Cámara Internacional de Comercio concluye que es necesario hacer mejoras dentro de la legislación para acabar con la piratería. Reunidos en Ginebra, Suiza, líderes empresariales globales afirman que es necesario mejorar las legislaciones nacionales para combatir la piratería y la falsificación. El informe arrojó resultados sobre los países que mejor y peor combaten la piratería y la falsificación. Las empresas colocaron a Estados Unidos, Reino Unido, Alemania y Francia como los países ejemplares. Asimismo se calificó positivamente a Japón, Canadá, Suiza, Holanda, Singapur y Australia. China y Rusia fueron los países peor calificados, seguidos por India, Brasil, Indonesia, Vietnam, Taiwán, Paquistán, Turquía y Ucrania. México está en el lugar 16 de esta lista.


