
La facilidad con que se puede recoger el techo del Saab 9-3 Convertible de 2006 es excelente, porque se logra con tan sólo accionar un botón y el proceso dura menos de 30 segundos.
Otro aspecto interesante es que el hecho de que la consola se extienda un poco más hacia el asiento del piloto, hace que se incremente la sensación de dominio sobre el auto cuando se está al volante.
El ruido del motor básico, el de 2.0 litros y sus 210 caballos de fuerza, es muy agradable porque emite un silbido casi musical, claro está, sin llegar a ser tan potente como el motor del 9-3 Aero Convertible, que es más agresivo puesto que tiene el nuevo motor turbo 2.8 litros de 250 caballos de fuerza. En cualquiera de los dos casos podría decir que la potencia es suficiente para sentirse en un auto competente.
El equipo básico del 9-3 Convertible ofrece llantas de 16 pulgadas, asiento eléctrico para el conductor, faldones del color de la carrocería y un sistema de información y entretenimiento con 150 vatios y siete parlantes. Por otro lado, la línea Aero cuenta con nuevas llantas y neumáticos de 17 pulgadas, tiene manijas del mismo color de la carrocería y el tapizado en cuero es estándar.
El espacio de los asientos de atrás es incómodo porque dos adultos de tamaño mediano a duras penas se pueden sentar.
Otra cosa que es muy molesta es que al recoger el techo o ponerlo, la lona roza las cabezas de los ocupante de atrás.
Podría pensar en comprar el Saab 9-3 Convertible de 2006 porque mi percepción tras conducirlo es que los vehículos Saab están teniendo un desarrollo muy positivo. Este auto tiene un diseño muy atractivo, especialmente en el frente, que conserva la identidad de auto europeo, aunque ahora es un poco más agresivo y más potente.


