
Los “gusanos” no sólo invaden las computadoras convencionales. Según expertos, no tardarán mucho en llegar a las de los vehículos. La tecnología Bluetooth sería el conector para infectar teléfonos, agendas electrónicas y las pc de a bordo.
Quienes están acostumbrados a trabajar con Internet conocen los peligros que puede infringirles a sus computadoras el hecho de que algún virus informático penetre en su sistema. Y quienes no estén al tanto del tema deberán interiorizarse, ya que estos mismos “gusanos” pueden invadir la compuadora del auto.
Por el momento es un poco pronto para tomar recaudos. Pero cada vez son más los casos de virus detectados en agendas electrónicas PDA y teléfonos móviles inteligentes. Y cabe destacar que estos elementos ya interactúan de lleno con los sistemas informáticos que incorporan los vehículos más modernos, por lo que el peligro está a la vista.
Precisamente, hace algunas semanas cobró fuerza el rumor de que algunas unidades de los Toyota Prius y Land Cruiser y del Lexus LS430 habían sido afectadas por un virus que se trasmitía –por medio del sistema Bluetooth– desde los teléfonos móviles a las computadoras de a bordo.
Tanto Toyota como Lexus desmintieron el rumor y adujeron que se trataba de una campaña en perjuicio de las compañías asiáticas. Sobre todo para opacar su imagen ante las marcas estadounidenses.
De todas maneras, los expertos aseguran que en un futuro no muy lejano los virus infectarán los navegadores de los vehículos, dado que los procesadores de estos son similares a los de las computadoras convencionales.
Sin embargo, el problema que podría causar el ingreso de un virus al sistema se limita a los aspectos de entretenimiento y navegación, y no de seguridad, para lo cual se tendría que generar un “gusano” específico.
En caso de que esta posibilidad se concrete, los microprocesadores que controlan los elementos de seguridad u otros vitales para el correcto funcionamiento del vehículo –como las suspensiones en algunos modelos Premium– podrían traerle más de un dolor de cabeza al conductor.
Para infectar los sistemas de seguridad del vehículo debería generarse un virus específico.


