La firma de los cuatro aros presentó en el marco de los bellos Alpes austriacos, la segunda generación de su icono deportivo Salzburgo Austria, Junio 2006. En el año de 1998, Audi presentó un coupé que cambió las tendencias de diseño de aquel momento, la firma teutona generó el auto más emblemático de su gama y uno de los diseños más reconocidos y copiados de la industria. En esta segunda generación, Audi tuvo como reto principal el de conservar todos aquellos rasgos que hicieron famoso al primer TT, pero también había que modernizarlos y crear un digno sucesor.
En el exterior, los faros obtienen un rasgo más afilado y dan paso a la marcada línea de la cintura, la prominente parrilla ya común en toda la gama le da un toque muy agresivo, en la parte trasera los grupos ópticos alargados, similares a lo visto en el concepto Nuvolari, flanquean un nuevo alerón de despliegue automático al llegar a los 120 km/h, esta solución además de ser sumamente estética elimina el conflicto que se tuvo en el primer TT, ya que a grandes velocidades la parte trasera perdía estabilidad.
La evolución es notable también en la cabina, los materiales son de excelente calidad y algunos detalles como los difusores del aire circulares se conservan. El volante forrada en fina piel napa, tiene la parte inferior achatada y los asientos de cubo de excelente sujeción tienen una posición más baja por lo que se mejora el manejo deportivo y los pequeños asientos traseros son abatibles para incrementar el espacio de carga. Existen insertos de aluminio en prácticamente toda la cabina y muchos de los perfiles son consistentes con lo presentado en el exterior, asimismo el sistema de audio en esta ocasión es provisto por la afamada marca Bose.
La construcción de este nuevo TT se beneficia del conocimiento de la marca en la tecnología de aluminio Space Frame, solamente que en este caso se trata de un híbrido ya que la parte trasera del conjunto se mantiene en acero. La composición final de la estructura es de 69% aluminio y 31% acero. Lo anterior incide directamente en el desempeño del vehículo, este nuevo TT es un verdadero deportivo, no importando que motor de los dos disponibles se elija, en la parte baja de la gama se encuentra el multipremiado 2.0T FSI de 200 hp que puede acoplarse a la maravillosa transmisión DSG que ahora se denominará S-tronic o a una manual de seis relaciones, mientras que la versión más equipada montará el V6 de 250 hp, con la misma posibilidad de transmisiones antes mencionadas.
Audi eligió rutas con caminos sinuosos, algunos trayectos rápidos y algunos otros con curvas rápidas, donde el auto se mostró muy neutral y noble, la opción sport de suspensión denominada Magneride endurece la suspensión a través de aplicar una carga magnética en el fluido con propiedades magnetorreológicas que contiene el amortiguador. Tuvimos la oportunidad de probar modelos con ambas motorizaciones y en ambos casos el resultado es sorprendente, esperaremos a tener el auto en México y conocerlo en condiciones de nuestra altura y tipo de caminos, pero una cosa es segura, este nuevo TT es una evolución digna del modelo que le precede y sin duda pondrá en aprietos a toda su competencia, incluido uno de categoría superior como el Cayman.
Por el momento, la marca no tiene fecha exacta para el lanzamiento en México, ni tampoco un precio, pero en Europa, los precios irán de 31,900 euros a 39,900, por lo que suponemos que en nuestro país podría superar los 45,000 dólares americanos.


